31 días de escritura: Día siete

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Ando algo atrasada con el reto, pero con ganas de continuarlo, al menos, voy a intentar andar más seguido por aquí así lo completo, que la idea era hacerlo de corrido y me salteé un par de días ya :,D Espero hacer los que faltan a tiempo.
Día siete: un relato sobre una vivencia pasada.
Fue un tema difícil porque no sabía cuál elegir. Al final, terminé agarrando el papel y salió algo que tuvo que ver conmigo pero que no es exactamente de esa manera, pero la esencia es lo que queda ¿no?
Pasado
Se había cansado ya. Aunque lo amaba, había aprendido a amarse ella también y por amor propio, sabía que lo mejor que podía hacer era acabar todo. No podía seguir pasando cosas por alto por eso mismo: se quería más ella. Pero, aun lo amaba a él y por eso, la despedida era tan dolorosa. Lo amaba pero había aprendido que el amor es de dos y que quien más penas te trae no es alguien que te quiere de verdad.
Aun asi, lo quería. Y fue más duro comprobar que él no la quería como ella a él. Apenas un mes había pasado cuando lo vio declararse a otra mujer, susurrándole palabras de amor, exactamente las mismas que antes juraba sólo iban dedicadas para ellas. El vacío se apoderó de su corazón y aunque quiso llorar al saberlo, al sentirse tan poco valorada, sabía que era lo mejor. Ella lo había dejado ir, pero en algún momento, pensó significar algo en su vida. Y no. 
Con pesar, huyó de ahí antes de que le dijera que era la única mujer que lo había hecho sentir vivo. No quería oir esas palabras dirigidas a otra. Ella apenas había logrado sacarlo de su cabeza y él, ya formaba una vida nueva. Por eso, llegó a su casa, cerró lo puerta y cayó al suelo, derramando sus últimas lágrimas para que finalmente él se convirtiera en un triste y viejo recuerdo.
Espero les haya gustado <3
Bye!

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4 Comments

  1. Kath Hartfiel 3 mayo, 2016 at 3:02 pm

    ¡Oh! Que triste… que cosa más incómoda y triste.
    Que penita… saber que la persona que creías que era para ti no lo es. Es chungo.
    Bonito y triste.
    Nos seguimos leyendo.
    😀

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 4 mayo, 2016 at 5:56 am

      Es incómodo, impotente, triste y aberrante. Llegas al momento en qué piensas qué pasaba por tu cabeza en esos momentos. Pero se supera, por suerte xD

      ¡Cuidate!

      Bye!

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  2. Meg Raven 3 mayo, 2016 at 8:32 pm

    Desgarrador pero cercano, ya que creo que todos nos hemos (por desgracia) familiarizado con experiencias similares. Precioso texto y preciosa iniciativa, suerte con esos 31 días de textos 🙂

    Aquí tienes una nueva seguidora. Espero que te pases también por mi blog y así podamos leernos a partir de ahora 🙂
    Un saludo!

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 4 mayo, 2016 at 5:57 am

      Una verdadera tristeza, es cierto. Pero es lo que fortalece el cáracter (?)

      Gracias por pasar, ya chusmearé tu blog <3

      ¡Cuidate!

      Bye!

      Reply

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