Ahora que estamos solos #4

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Espero que genial. He estado desaparecida que entre que llego tarde a casa y todo se me ha juntado para este mes, ando en llamas >.< que apenas he actualizado, escrito o pasado por sus blogs ¡pero voy a pasar! Palabra de paramesio (?)

¡Pero ahora, sigo con los jueves pasados! Esa semana tocaba hablar de helados, sí, justo helados, del que más nos guste y nos convocaba Inma Blanco a la misma. Los invito a leer la convocatoria aquí, como yo voy a mis anchas con esta sección porque me excedo en límite de palabras y tiempos como que todo esto es del año pasado y recién ahora ando participando (?)

Verde 
—Iremos a tu
restaurante favorito —dijo Morgan cuando iban en el auto. Pasó por su casa a
buscarla dos horas más tarde, con la excusa de que no encontraba su corbata
para verse presentable y las otras, no combinaban con su traje. Excusas tontas
que solía poner cuando se entusiasmaba en otras cosas, como con sus juegos o la
discusión de sus vecinos llegaban al climax. Era como una telenovela, razón por
la que a pesar de que se la pasaban peleando incluso, a las tres de las mañana,
Morgan no aceptaba el mudarse. Era como la telenovela de la noche, pero tenía
la ventaja de que se podía seguir a toda hora y se cantaban secretos a cuatro
vientos. Y cotilla como era…
—¿Cómo sabes
cuál es mi restaurante favorito? Jamás fuimos ahí.
—Kysa, Kysa,
te conozco mejor de lo que tú piensas —se rio y puso el CD de James Brown
—Ni que me
conocieras tan bien.
—¿Realmente
crees que no te conozco bien? —La mirada de Morgan se fijó en Kysa de tal forma
que hizo que su cuerpo temblara al sentir sus ojos verdes como si la estuvieran
escaneando externa e internamente.
Kysa sintió
su labio temblar ligeramente irguiéndose con firmeza y la mirada altiva para
decirle que se equivocaba a pesar de que había visto el triunfo destellar en
los ojos de Morgan ¡no iba a darle con el gusto! No hacía mucho se conocían,
apenas trabajaban juntos hacía unos ¿dos años? Y salían hacía uno. Sí,
seguramente habría cosas que conocía de ella, pero dudaba de que pudiera
afirmarlo con la seguridad que lo hacía. Quizás porque ella aún estaba
intentando encontrar la respuesta a los miles de enigmas que representaba
Morgan. Apenas conocía un pedacito de su vida y se sentía en una tremenda
desventaja con él. Como de costumbre, las competencias jamás acababan entre los
dos y ésta iba a ser una grande para ambos.
—Dime
entonces —dijo ella como si nada mientras abría la puerta del auto y bajaba del
vehículo. Morgan se apresuró a hacer lo mismo con la sonrisa socarrona en los
labios mientras jugaba con las llaves de su auto en el dedo índice haciéndolas
girar o como él había dicho: hacía el sonido de la victoria.
—Tu color
favorito es el verde y no cualquier verde, te gusta el verde oscuro o en tonos
azulados. Los aretes que llevas son un regalo de tu adre cuando te graduaste
—contó él y este detalle hizo abrir los ojos hasta el límite a Kysa que volteó
rápidamente a verlo, abriendo la boca sin emitir palabra cuando él puso su dedo
índice en sus labios— recuerda que soy un excelente detective —le guiñó el ojo
y siguió caminando campante con la cojera que lo caracterizaba.
Kysa infló
los mofletes y corrió ligeramente a alcanzarlo esperando a que continuara con
todo lo que sabía de ella.
—Eres pésima
recordando las fechas, tanto así que es fácil sorprenderte en tu cumpleaños.
Tienes una gran curiosidad y sentido del deber, por lo que siempre ha sido
fácil para ti tratar a tus pacientes y así, te encariñas con ellos y luego, no
sabes cómo despedirte cuando debes darle el alta. Por eso es que somos pareja
—bromeó abriendo la puerta para que pasara esquivando la palmada que le iba a
dar en el brazo— te encanta el café dulce y fuerte y reniegas cuando sólo queda
del suave, pero lo bebes igual. El picante es un condimento que no falta en tus
comidas y odias lo agridulce. Nunca te has teñido el cabello y en tu
adolescencia, practicabas gimnasia rítmica.
Volvió a
quedarse quieta antes de llegar a la recepción del restaurante, esperando que
los llevaran a su mesa. Aun no cabía en sí de toda la información que estaba
escuchando de él, alguna ni si quiera había sido contada por ella.
—¿Me
investigaste?
—Querida,
cuando me interesé en ti, hasta aprendí a hablar sueco —la dejó un momento
mirando al frente— Joussieau —dijo al mesero antes de que encontrara su
reservación y los guiara hasta la mesa. 
Morgan en un
gesto galante, puso su brazo para que Kysa lo tomara. Ella rodó los ojos un
poco indignada y acabó correspondiendo el gesto en lo que caminaban hasta su
lugar. Corrió la silla y dejó que se sentara primero. Ella no cabía en sí de
esos detalles: Morgan era la persona más grosera y antipática que podía darse
el lujo de conocer. No era precisamente un hombre caballeroso a menos que… y
eso llevaba a muchas opciones, probablemente, fuera a la expresión que portaba
su novia en ese momento de casi querer matarlo.
—¿Quieres que
siga? —preguntó mirándola levemente por encima de la carta como quien no quiere
la cosa.
—No, por
favor. No sé qué cosas más podrás saber de mí.
Colocó sus
antebrazos sobre la mesa con intención de revisar el menú y dar por perdida la
batalla que había iniciado con él. estaba segura de que si seguía hablando y
contándole sobre ella, se iba a dar cuenta de que Morgan la conocía tan bien
como si hubiesen pasado toda la vida juntos y eso en cierta forma, le causaba
un poco de temor ¿en qué momento se había interesado tanto en ella para llegar
a ese punto? Cada vez que lo veía leyendo una de sus revistas de autos o que lo
encontraba espiando a los vecinos por buscar algo interesante. Incluso, cuando
tenían casos de infidelidades y él disfrutaba como si estuviera en el cine viendo
las peleas, los movimientos cautelosos, entre otras tantas cosas. Le gustaba el
drama, le encantaba meterse en la vida ajena y por sobre todo, no tenía la más
mínima decencia en disimularlo. Pero pensó que en su caso era diferente y
estaba terriblemente equivocada.
—Bueno,
seguiré ya que te ves tan interesada —dijo en tono burlón y si hubiesen estado
en su casa, ya lo estaba viendo subiendo los pies a la mesa mientras colocaba
los brazos en el respaldo del sillón con esa expresión de altanería que ponía
cada vez que le llevaba la razón— guardé lo mejor para el final. Te diré —se
acercó dejando el menú de lado y la miró a los ojos. El destello que vio en
ellos le produjo un leve escalofríos— eres la mujer menos romántica que he
conocido en mi vida —soltó arruinando ese momento intimo que había creado
momentos atrás y necesitas comprar ropa interior sexy. Aunque ese conjunto de
camuflaje que vi es interesante. Salvaje y rustico, deberías usarlo en nuestra
próxima cita.
—¡¿Revisaste
mi ropa interior?! —Sus labios quedaron entreabiertos y había levantado la voz
dirigiendo la atención de los comensales a ellos, haciéndola pasar un muy mal
momento, carraspeando y recobrando la compostura, habló de manera más calma y
pausada— ¿en qué momento?
—Te estabas
duchando, me aburría ¿qué querías que hiciera?
—Ver la tele,
leer un libro, jugar con algunos de tus videojuegos. No sé, hay tantas opciones
y revisar mi cómoda no es una de ellas —dijo entre la indignación y la
vergüenza.
Si bien
habían compartido la cama en alguna ocasión, ella quizás no iba al mismo ritmo
que él ni consideraba propias el tipo de acciones que él tenía con ella. Aunque
sabía que quejarse era en vano, que mientras más lo hiciera parecía que Morgan
más lo disfrutara, como si molestarla fuera uno de sus pasatiempos. Tenía
otros, pero ella sospechaba que disfrutaba especialmente ese.
Suspiró
cansada y cenaron cambiando de tema, yendo por caminos menos pedregosos que ese
que no quería seguir averiguando más en esa noche. Quizás, otro día, cuando le
pasara la vergüenza y decidiera cambiar el cajón de su ropa interior.
—No pidas
postre, te sorprenderé una última vez esta noche —le dijo llamando al mozo para
que trajera la cuenta y salieron del local hacia una heladería.
Morgan mandó
a Kysa a que buscara un lugar donde sentarse y lo esperase allí. Cuando salió
con dos conos de helado, ella se quedó mirando el que había llevado para ella:
menta y vainilla. Quiso preguntar cómo lo sabía, pero él había leído en su
mirada eso y ahora, se sentaba frente a ella y le contaba sobre ello.
—Te gusta la
menta porque es verde. Y la vainilla es tu sabor favorito, pero además, te
gusta la combinación de colores. Sé que aunque parezca sencilla, eres una mujer
muy rebuscada —le dijo con una sonrisa mientras él daba una cucharada a su helado
de chocolate y daba por ganado el juego que había quedado implícito entre los
dos.
Kysa se
sonrió y miró el helado levantándose y dándole un beso a su novio. Se sentó a
su lado y dio una probada a su helado con una amplia sonrisa en los labios. Nunca
antes alguien se había interesado así en ella y aunque Morgan no fuera el mejor
de todos, estaba segura de que estaba tremendamente enamorada de él y que haría
lo posible, para demostrárselo y conocerlo tan bien como lo hacía él.
—Te diré algo
que sé bien de ti —dijo posando su cabeza en su hombro— te encanta el helado
con whisky y siempre reniegas del escocés.
Él se rio.
—Es escocés —apretó
los labios volviendo a llenar a cuchara con el helado de chocolate. Pero le
daría ese punto a ella en esa noche.
Espero les haya gustado.
¡Un abrazo!

 

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18 Comments

  1. Campirela_ 7 junio, 2018 at 7:07 pm

    Hola reina , no sé muy bien a cual de los jueves te refieres pero de todos modos , el relato del helado ha estado fabulosos y eso es lo importante ,lo has bordado pero eso es ya una rutina en ti ajajjaj .. Bueno linda muchachita gracias por dejarnos siempre estas bellas historias que nos encandilan.
    Un fuerte abrazo y feliz resto de semana.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 8 julio, 2018 at 12:46 am

      Esta sección es para los jueves a los que no llegué a participar, no para los activos de la semana XD así los que se me han pasado o que me extiendo demasiado escribiendo, puedo ir sumándolos en esta sección.

      Me alegra que los hayas disfrutado.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  2. El Demiurgo de Hurlingham 7 junio, 2018 at 8:16 pm

    Morgan produce en Kysa emociones simultaneas y opuestas, como atracción y repulsión. Pero está claro que no le es indiferente, lo cual es un logro de Morgan. A pesar de su personalidad. Y también precisamente por esa personalidad.

    Bien contado.
    Besos.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 8 julio, 2018 at 12:47 am

      Es lo que amo de Morgan, puedes llegar a pasar por el amor y el odio casi de manera simultánea XD es tan lindo <3 lo bueno es que Kysa lo tolera y hasta le gusta, que si no fuera por eso, dificil sería su convivencia.

      ¡Besos!

      Reply
  3. Yessy kan 7 junio, 2018 at 8:45 pm

    Oh wow, otra pareja encantadora.
    Pero que ese chico le sabe casi todo! Eso lo hace un buen detective, muy observador, que siempre está un paso adelante de todo aquel que le rodea, y en especial con Kysa. Me fascino la caballerosidad de Morgan. Disfrute viajar con ellos hasta el restaurant, y saber más sobre los gustos de ambos. Lindo capitulo, flota el amor!
    Abrazo

    Reply
    1. Yessy kan 7 junio, 2018 at 8:49 pm

      Infatuación o amor? =o)

      Reply
    2. Roxana B Rodriguez 8 julio, 2018 at 12:49 am

      Seguramente, le sabe todo sólo que no se lo ha dicho todavía XD tener a un detective de pareja debe ser toda una odisea, más alguien tan descarado como lo es él. Me encanta que Morgan albergue tanto su lado cabellero como aquel idiota que no sabe cuándo callaarse.

      Puede ser un poco de ambos

      ¡Un abrazo!

      Reply
  4. J.P. Alexander 8 junio, 2018 at 3:09 am

    Uy estaba esperando esta historia quedo re interesante. Te mando un beso

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 8 julio, 2018 at 12:49 am

      ¡Qué bueno que te haya gustado! Y más que la esperases <3

      ¡Un abrazo!

      Reply
    2. Roxana B Rodriguez 8 julio, 2018 at 12:50 am

      ¡Qué bueno que lo hayas disfrutado! Me alegra que te gusten tanto estos dos como para esperar sus historias ¡me hace feliz!

      ¡Un abrazo!

      Reply
  5. Cyn 10 junio, 2018 at 4:46 am

    Qué relato tierno y divertido a la vez. Me encantó esta pareja. La profesión de detective debe ser muy invasiva, no imagino lo que debe ser poner la línea entre el trabajo y la vida personal para averiguar todo sobre la gente.
    Te ha salido muy buena la historia.
    ¡Besos!

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 8 julio, 2018 at 12:51 am

      Especialmente, cuando no sabes poner límites a la profesión y la vida personal. Aunque Morgan tiene mucho de esto de culillo, le encanta saber más de las personas, especialmente, aquello que quieren esconder. Es genial, aunque para Kysa no lo es tanto XD

      ¡Besos!

      Reply
  6. Sakuya Aikawa 10 junio, 2018 at 9:50 pm

    (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    Debo decir que el relato ha quedado muy interesante, me ha encantado la pareja y como han logrado relacionarse, ha sido encantadora leerla de veras, muy buen reto 😀

    Espero puedas pasarte por mi humilde espacio ♥

    穛 S4Ku SEK4i®

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 8 julio, 2018 at 12:53 am

      ¡Qué genial que te gustara! Amo la química de estos y como llevan su relación, a veces, un poco a traspie, pero siguen juntos.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  7. Cath Hartfiel 21 junio, 2018 at 5:56 pm

    ¡Hola guapa!
    Me ha gustado mucho y sobre todo el título del capítulo.
    ¡Verde, verde!
    Un besito

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 8 julio, 2018 at 12:53 am

      Es que el verde es un hermoso color ¿a qué sí? Me alegra que lo hayas disfrutado.

      ¡Un besito para ti también! <3

      Reply

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