Arreglos de eternidad – Capítulo 34 – Poco qué hacer

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¡Hola a todos! ¿Cómo están? ¡Ya toca actualizar esta historia! Me falta terminar algunos dibujos de ésta y además, hacer el post de dibujos, así que vengo demorándome como siempre y como dentro de poco quiero comenzar a publicar otra historia mía que también irá acompañada de dibujos —espero, digitales—, me voy demorando más que con aquellas que son más de edición de imágenes para la portada. Pero no se preocupen, que está cerca a terminar ¡mi primera novela terminada! Al menos, en el blog ^^u.
Los dejo con el capítulo 😀

Capítulo34
Poco qué hacer
Aunque había querido ayudarlos, no había forma de
hacerlo. Yuri se sentía un poco inútil con lo que sabía de su novio y sus
amigos ¿Qué podía hacer una humana en ello? No mucho. Nada simplemente, las
cosas escapaban a su control y más que echarles ánimo, nada podía servir de
ayuda. Gracias a Rosu, un demonio que había terminado perdidamente enamorado de
ella y que, ella, había terminado sucumbiendo a sus encantos, se había enterado
de muchas cosas y ahora, había menos secretos entre ella y Myoun. Ambas eran
amigas después de todo, aunque la información también suponía poner en peligro
a alguien querido para ellos. Por eso, llegado el momento no sabían qué tan
beneficioso era eso.
Saitou les había contado algo importante sobre uno
de los planes de su padre. Sabía que buscaba tres gemas y la quinta esencia
para llevarlo a cabo. Aquellas gemas suponían poderes ancestrales casi iguales
que el poder que había dado inicio al Dracon. Había una leyenda que contaba que
cada una de esas gemas era un corazón de dragón que había sido fosilizado con
el paso del tiempo hasta convertirse en piedras preciosas. 
Los dragones eran seres preciados en su cultura y
entre ellos existía la creencia de que el corazón del dragón era el que
guardaba los poderes de la bestia.
Saitou no estaba tan seguro de las leyendas pero
si aquello era capaz de otorgar poder a alguien, estaba seguro de protegerlo
con su vida. Más, le faltaban dos aun y tenían que encontrarlas antes que los demás
¿Cómo? Myoun tenido la idea de intentar algo: si la gema tenía la misma esencia
que las demás, ella podría guiarlos. Se manejaba mejor y podía sentir la
presencia de las cosas así que no perdía nada con intentarlo, más, por mucho
esfuerzo que habían puesto durante la semana, ella no había conseguido nada,
quedando bastante frustrada pues, pensaba que sí podría ayudar una vez y las
cosas le salían mal. Por suerte, su novio la animaba al igual que sus amigos,
aunque no la hacían sentir del todo mejor con ello.
—¿Crees que alguna vez llegues a hacer las paces
con tu padre?— preguntó mientras volvían a casa —dices que si es necesario, lo
matarías ¿por qué?— preguntó. No conocía del todo la historia de su novio, sólo
sabía lo que él le había contado y había omitido muchos detalles en el camino.
Saitou se detuvo y la miró. Acarició su rostro y
le sonrió hasta darle un beso en la frente.
—Es más complicado que eso. A esta altura, dudo
que algo de corazón quede en ese hombre— respondió sin volver a dirigirle la
mirada.
—Pero
—Él pretendía que matara a mi hermana con mis
propias manos. Como no lo hice, él se encargó de hacerlo— y guardó silencio
—aunque eso fue lo que marcó todo, no es lo único que tiene sobre su espalda—.
En ese momento, se sintió mal de preguntar. No
podía creer eso ¿de verdad había pasado? Pero el verlo a él así, hizo que le
pesara el corazón. Nunca había hablado de su hermana más, ella supo que había
sido alguien realmente importante para él y sin pensarlo, lo abrazó ahí, en
medio de la calle. Él la cubrió con sus brazos y se quedaron así un momento.
Sin decir nada, sabían que estarían ahí, el uno
para el otro a pesar de todo. Ella, iba a estar ahí, como siempre, amándolo sin
importar absolutamente nada de lo que sucediera en él mundo, sólo existía su
querido Saitou y nadie más.
Las tres gemas juntas y la quinta esencia
dominadas por una sola persona iban a darle el control absoluto de todo. Hasta el
control interdimensional ¿Quién no querría semejante poder? Aquella ambición
desmedida de su progenitor era algo que no podía permitir continuar. Pero la situación
se volvía más dificultosa y él, se había vuelto un obstáculo digno de ser
desaparecido por parte de él. Habiendo abandonado su tierra, nunca representó
un problema a su padre ni tampoco, algún punto en cuenta hasta ahora que volvía
a hacerle frente una vez más, como hacia tantos años.
Jin, ahora conocido como Kurisu Saitou, estaba
dispuesto a arriesgar su vida para que él no consiguiera sus objetivos. Y no
era el único dispuesto a hacerlo.
En la tarde, justo cuando salía del Instituto
después de sus prácticas, encontró al último de sus hermanos: Kenji. Él pensaba
ignorarlo más, al presentarse así, de frente a él dispuesto a enfrentarlo, no
quedaba más remedio que aceptarlo.
El encuentro sería en la noche. Myoun lo había oído
y a pesar de todas las advertencias que él le dio, ella insistió en
acompañarlo. No era muy fuerte pero estaba segura que podría serle de ayuda.
Sensui, Nadeshiko y Yumi también estarían ahí, en las afueras de la ciudad,
esperando al gran desenlace entre ellos. Iban por la gema.
Estaba oscuro y comenzaba a lloviznar, aun así, se
habían reunido todos en el descampado. Saitou y sus amigos, Kenji y su séquito.
Capítulo perdido

<<Capítulo 32 y 33                                                                                        Capítulo 35>>

Espero les haya gustado <3
Bye! 

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