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¡Hola, hola, mis queridos soñadores! ¿Cómo están? ¿Qué tal los trata la vida? Esta semana he estado un poquito más activa ¡y espero seguir así! Que tengo mucho qué actualizar y compartir con ustedes <3 Les traigo la continuación de El cielo a mi favor, si hacen clic en el enlace pueden encontrar todos los capítulos y algunas historias autoconclusivas de los personajes por si les interesa leer un poco más.
Capítulo 3
Desliz
Huir era lo que mejor sabía hacer. Fuyuki, aún con el disfraz asegurándole el no ser reconocida, no había podido evitar la tentación de hacerse con aquel tesoro de aquellos viajeros. Todo sumaba y eso sí que iba a sumar: un collar de oro, reliquia familiar de no sabía qué poderoso clan, ni le había importado escucharlo, sólo supo, al verlo desde su escondite, que iba a ser suyo. Seguro iba a poder hacerse una muy buena fama con él, que como ella
solía hacer, bastaba con tener un buen plan de escape y una defensa sólida. No le interesaba entrar en batalla si podía escapar apenas conseguía su objetivo y se valía de todo para ello.

Pero el factor sorpresa era algo con lo que no había contado ¡Y es que ella era siempre la que sorprendía! Y no al revés. No por los viajeros, sino porque había hallado a alguien más en el camino que venía a reclamar una cosa que había robado hacia cosa de un mes, poco más, poco menos.

Kakashi había saltado la barrera de su escolta yendo directo a atacar al Barón fantasma. Fuyuki, aún bajo el escondite que su disfraz le daba, logró esquivarlo por los pelos, que casi le había dado con su jutsu, rozando su hombro haciendo que tanto su capa como su traje se vieran ligeramente dañados, dejando al descubierto su piel herida.

Sin un plan para luchar y mucho menos, hacerle frente al Hokage y su escolta, lo mejor que pudo hacer fue desaparecer, dejando su plan de robo frustrado.

Llegando a su
escondite temporal en el país de las olas, se quitó el traje para poder tratar su herida. Encontrarse con el Hokage había sido malo, muy malo. Lo cierto es que no había tenido esa información que le habría resultado sumamente valiosa al llegar a la aldea: el Hokage estaba ahí ¿qué diablos hacía? Algo de diplomacia, seguramente, lo que ella estaba dudando es de si dejar las cosas para después o infiltrarse en la aldea con las mismas intenciones. Ser renegada no le evitaría el paso, podría comenzar de cero en ese país, al menos, esa era la excusa que tenía para ingresar en él, sin embargo, debía esquivar al Hokage a toda costa. Al menos, hasta que se fuera de la villa y ella pudiera seguir recopilando información más tranquilamente. Sus contactos en el país podían darle algo con qué hacer su próximo movimiento, si es que todo había salido tal y como ella se esperaba, alguien podía haberle echado el ojo al Barón y con suerte, estaría un paso más cerca de descubrir el secreto de su padre y el uso del sello de la espada que llevaba consigo. Era uno de las pocas cosas que había legado dejando una gran curiosidad dispuesta a ser saciada por parte de su única hija.

Sólo que con el Hokage en el área todo se dificultaba. Sí ya era cuidadosa, con ese hombre cerca, iba a tener que ser el doble de cuidadosa. Tenía la fama suficiente como para desenmascararla si se descuidaba y habiendo llegado tan lejos en su vida criminal, no podía permitirse eso, no ahora que le iba tan bien como el Barón.

Se curó la herida y salió. Su traje ya no era una opción y no tenía ningún otro disfraz preparado, por lo que su verdadera personalidad iba a ser su disfraz ideal, bien podría actuar llegado el caso.

Llegó hasta la entrada a la aldea, debía cerciorarse de algo e iba a hacerlo desde las sombras, el problema es que volvía a ver al Hokage ¿No tendría que haber pasado por ahí hacía rato? Parecía que nada iba a salirle bien ese día. Tenía un plan, iba a seguir mirando desde lejos hasta que llegara su momento de ingresar a la aldea. Había desaparecido su presencia por completo cuando vio al frente y no volvió a ver al Hokage. Fuyuki se sintió ansiosa ¿A dónde habría ido?

—¿Ito-san? —Sorprendido pronunció su nombre. Era su fragancia, el aroma a limón y menta que había sentido de manera peculiar en aquella jovencita con quién había pasado el año nuevo en Konoha, aunque no se viera como Ito, no podía confundirla por eso.

—Se equivoca —dijo cayendo hacia atrás del susto de ver al ninja de cuclillas a su lado ¿no estaba en la entrada hacía un instante? ¿Por qué diablos no lo había sentido?

—No me equivocaría con una fragancia tan única —le dijo el Hokage haciendo que un leve rubor se notara en las mejillas de la joven de verde cabellera negando con la cabeza.

Ella no dijo nada ¿qué se iba a inventar ahora? Tenía varias cosas en mente, pero no llegó a decir ninguna cuando él hizo esa pregunta que ya estaba respondida antes de que siquiera la formulara.

—No eres Ito-san ¿No es cierto?

—Oshiro Fuyuki, en realidad —corrigió la joven haciendo su cabellera verde hacia atrás de su hombro sintiendo el dolor de su herida. Hacía años que no le daba ese nombre a absolutamente nadie. Desde que había abandonado su aldea, tan sólo Mochizuki era quién la llamaba así. Los demás, la conocían de forma diferente, debido a que siempre que interactuaba con alguien más, presentaba una identidad y apariencia completamente diferente.

Kakashi dudó, aunque no dijo nada. Había mucho que no entendía, cuáles eran sus razones para hacerse pasar por alguien más, para encontrarlo a él en medio del camino. Tenía preguntas, tantas que no sabía por dónde debía empezar a hacerlo.

—¿Por qué?

—Hay algo que debo hacer —dijo ella mirando al frente.

—¿Contra Konoha? —Fuyuki lo miró, cerró los ojos y curvó sus labios en una sonrisa. Kakashi seguía tan apático como de costumbre.

—No, no tengo intenciones de hacer algo en contra de Konoha —se mordió el labio haciendo su cabeza un poco más hacia el frente viendo las personas pasear cuando unos mechones de cabello se colaron sobre su rostro— quiero
desenmascarar a alguien. Aunque tú pareces una buena opción, Hokage-sama —ladeó la cabeza sonriéndole dulcemente señalándole la máscara que llevaba puesta.

Kakashi mantuvo esa expresión apática en su rostro que tanto le caracterizaba. No dudaba de ella, no parecía estarle mintiendo, aunque había comprobado que era especialmente buena en ello con su primer encuentro, por lo que confiar de buenas a primeras tampoco era una opción, aunque ella parecía pensar todo lo contrario al hablarle de aquella manera tan curiosamente familiar.

—¿Qué clase de información necesitas? —Preguntó después de volver la vista al frente, dejando caer sus manos sobre sus piernas y levantando la vista hacia el cielo momentos después.

—Se lo diré en otra ocasión — Fuyuki se puso de pie y al hacer un salto y una vuelta en el aire, lo único que quedó de ella fue una estela de luz brillante que se desvaneció con el viento.

El Hokage la observó hasta que desapareció sospechando que algo más grande ocultaba aquella jovencita de aspecto dulce y jovial. Y aunque no estaba seguro de que fuera una conspiración contra su aldea, no podía descartar la posibilidad de que fuera así. Después de que había aceptado convertirse en el Hokage, había pasado a ser el protector de todas las personas que habitaban la aldea y de sus aliados políticos, por lo que no iba a permitir
que algo dañara a los suyos. Aunque por un momento, sólo pudo pensar que seguir de esa manera, sólo iba a dañarla a ella.

******


Tenían que verse en el bosque. Aunque el viento soplaba con tanta fuerza que pareciera que pudiese cortar los árboles, el bosque era el lugar más seguro para hacerlo. Fuyuki se colocó su capucha cubriendo ligeramente su rostro con ella. A pesar de que era su informante, nunca había pasado algún dato a rostro descubierto, ni siquiera conocía su voz, que ella siempre se aseguraba de sonar diferente para que no pudieran reconocerla luego y tenía un excelente control de su registro vocal. Era lo más seguro considerando el tipo de vida que llevaba, era peligroso darse a conocer y que los ANBU fueran por ella.

—¿Tienes mi pago?

Desde la sombra del árbol se escuchó aquella voz gruesa que cortaba el aire. Un trueno se oyó luego, antes de que ella se acercara.

—Aquí lo tengo —sacó de la parte posterior de su pantalón una pequeña bolsa de terciopelo negro y se la arrojó a él.

—Como que vuelvan a ser explosivos, no volveré a ser tan considerado.

—Inténtalo, confío en que te ganaré —respondió ella cruzada de brazos animándolo a ver el interior, consiguiendo la joya. La examinó a lupa hasta confirmar que era real, que tampoco es que Fuyuki fuera de fiar cuando se trataba de criminales como ella, no dudaba en hacer trampas.

—Aquí tienes. El mapa, sus nombres y sus habilidades, todo detallado —extendió el sobre hacia ella cuando desapareció de sus manos, provocando el sobresalto de ambos.

Kakashi lo había tomado y abría su contenido encontrándose con el mapa de Kirigakure cuando ella logró Arrebatárselo después de varios intentos, que el Hokage había aparecido sin invitación y con ganas de estar metiendo su nariz ¿O su máscara? Donde no lo llamaban.

—¿Qué es esto?

—No es algo que necesites saber.

—Aun quiero saber si eres enemiga o aliada —metió las manos en los bolsillos desapareciendo y apareciendo frente a ella. A todo eso, su informante había desaparecido ya sin poder obtener un poco más de información extra gracias al ninja, así que debería conformarse con lo que tenía ahí.

Fuyuki apretó el sobre contra su pecho como si la vida se le fuera en ello, haciéndolo desaparecer. El Hokage vio con asombro aquello: no era genjutsu ¿Y entonces? Simplemente, era buena con los trucos y rápida con las manos, como todo mago, un truco que Fuyuki había heredado de su difunto padre.

—Eres más interesante de lo que esperaba —asintió aunque ella no supo cómo tomárselo.

Tenía algo para decir y aunque abrió la boca para hacerlo, se vio interrumpida cuando Kakashi se arrojó contra Fuyuki haciendo que cayeran lejos del rayo que acababa de impactar contra el suelo. El agua no se hizo esperar y los dejó a los dos a la deriva.

¡Un abrazo!

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15 Comments

  1. Cath Hartfiel 17 agosto, 2018 at 3:37 pm

    ¡Hola guapa!
    Que diseño de blog más bonito. Me encanta, me encanta.
    El capítulo está super bien, a ver que pasará más adelante…
    un besito

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 4 septiembre, 2018 at 6:02 am

      ¡Qué alegría que te haya gustado! ¡Gracias! Espero que te guste el próximo <3
      ¡Besos!

      Reply
  2. El Demiurgo de Hurlingham 17 agosto, 2018 at 7:59 pm

    Me gusta esta faceta misteriosa de Fijuki, creo que ha sido un tanto imprudente, algo inusual al revelar su verdadero nombre. Y en no tener un disfraz de repuesto. Hay que ser cuidadoso con las dobles identidades.
    Besos.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 4 septiembre, 2018 at 6:37 am

      Fue un pequeño desliz que le va a terminar costando caro, supongo que pecó de confiada y no pensó en las consecuencias.
      ¡Muchos besos!

      Reply
    1. Roxana B Rodriguez 4 septiembre, 2018 at 6:38 am

      Éste es otro que se suma a mis atrasos >.< pero pronto lo subiré <3
      ¡Besos!

      Reply
  3. J.P. Alexander 20 agosto, 2018 at 3:24 am

    Uy esperemos que le vaya bien a Fuyuki y no pague por lo que ha hecho.

    Reply
  4. Yessy kan 21 agosto, 2018 at 8:41 pm

    Que mal rato, se le frustro el plan del robo.
    La reconoció, y no podía negarse, su fragancia única la delató. Pero que interesante se está poniendo. Qué misteriosa Fuyuki, cuáles serán sus verdaderas intenciones? Me gusto mucho esa pasada de Kakashi, para apartarla de esa segura muerte con el rayo. !Me encanto el capitulo!
    Abrazo

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 4 septiembre, 2018 at 6:39 am

      En el próximo capítulo, va a revelar algunas de ellas ¡Si, se frustró su plan, pero aun tiene un as bajo la manga!
      ¡Un abrazo!

      Reply
  5. Yessy kan 21 agosto, 2018 at 8:43 pm

    Siempre olvido decirte que, me gusta el nuevo look de tu blog.
    !Me encanta la cabecera! Se ve regio!

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 4 septiembre, 2018 at 6:39 am

      ¡Qué genial que te guste cómo se ve! Tenía mis dudas respecto al diseño, pero me gusta mucho <3
      Un abrazo!

      Reply
  6. Eréndida Alfaro 16 agosto, 2019 at 12:23 am

    Ahora me perdí al final xD ¿Cómo es que quedaron a la deriva y de dónde surgió el agua?, ¿qué no estaban en un bosque??
    Me tocará torturarme con eso, porque me he quedado sin tiempo para leer. Vuelvo en cuanto pueda, Saluditos!

    Reply
    1. Roxanabr 17 agosto, 2019 at 1:57 am

      Es sólo agua de lluvia owo y sí, están en un bosque, en una tormenta eléctrica.
      Estaré esperándote cuando quieras <3
      ¡Un abrazo!

      Reply
  7. Úuntulis 19 junio, 2020 at 5:57 pm

    Vaya me encanta! Como kakashi el ninja que copia y ha copiado más de mil jutsus se ve asombrado por algo como simples trucos como el dice. Pero ella tiene talento y habilidad, eso es lo que le encanta ♡ necesito la continuación de que sucede.

    Reply

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