Escribe con K: relato erótico

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy bien <3 Ya saben que yo soy muy metida de los retos y todas esas cosas y aunque después termino con cien encima, me encanta participar y estar al borde de la locura con la adrenalina de tener todos los retos acumulados en la misma semana (???). Y me uní a uno que inició Kath ahorita ¡y empezó fuerte! Al menos, para mí que soy un poco reacia a escribir en este género que siento que me falta un poco para llegar ahí. Tengo mis respetos al género por eso, no me termino de animar. Pero vamos a ver qué sale. Si alguno se quiere sumar, tan sólo deben pasarse por su blog, que ahí estará todo para que puedan participar. Clic encima 😀
Reto 1: Relato erótico. 
Normas:
 – No seas obsceno. El erotismo es una
arte, es una manera sensual de relatar el acto sexual. No es una
descripción exacta del acto sexual. 
–  Debe haber una historia. Me importa un bledo cual, pero tengo que notar que no sólo es follar y punto.
Nivel 1: Tienes que comenzar el relato con éste inicio ” Llovía tanto que no podía salir de casa…”

Fuego en la piel
Llovía tanto
que no podía salir de casa. Miraba por la ventana preocupada esperándolo. Había
llegado temprano a casa para preparar la cena para ambos. Y ahora, el aguacero
se había largado tan fuerte y oído en las noticias que rápidamente,
varias calles habían quedado inútiles debido al nivel del agua ¡había llovido
tanto en tan poco! Y él que seguía fuera, mojándose, intentando conseguir un
auto, quién sabe. Quería pensar que aún seguía en la empresa esperando que el
agua parase antes de largarse al río que veía, se había convertido la calle
donde ellos vivían.
Se sentó en el
sofá y se cubrió con una manta mientras veía las noticias. Estaba preocupada y
aunque quisiera hacer algo, lo más sensato era quedarse allí esperando. Aunque esa
noche fuera especial para ellos y estuvieran celebrando su ascenso en la
oficina, la alegría debía reinar, pero sólo se sentía angustiada y sólo iba a
desaparecer aquel sentimiento cuando por fin, él llegase a casa.
Lyssa se quedó
dormida, no supo cuánto hasta que sintió su mano fría recorriendo su rostro. Se
despertó asustada y tan sólo verlo frente a ella, lo abrazó, de rodillas en el
sofá haciendo que él quedara encorvado hacia al frente para corresponderle el
abrazo. La ropa de Darren estaba completamente mojada y sentía su cuerpo frío,
aun así, la alegría de verlo con ella en ese momento superó cualquier otra cosa
que tuviera en mente.
—Debería
llegar tarde más seguido —se burló él con una sonrisa socarrona sobre los
labios al tiempo que delineaba el rostro de ella con sus dedos largos y
helados.
Ella, tomó su
mano entre las suyas, intentando darle algo de calor, sugiriendo que debería
tomar un baño mientras ella calentaba la cena. Ella iba a ir a la cocina dejándolo
a él prepararse cuando la tomó por la espalda, sujetando sus caderas y la
atrajo hacia su cuerpo. Sentía la humedad de su camisa y el frío de su cuerpo
traspasar por la fina capa de algodón de su blusa mientras él le susurraba al oído
que tomaran un baño juntos.
Ella se negaba
¡era tímida! Le costaba que el otro viera su cuerpo desnudo sin sentir la vergüenza
cubrir sus mejillas y casi todo su cuerpo. Pero él insistió tanto que acabó
cargándola hasta el cuarto de baño sin ningún tipo de problemas en todas las
objeciones que ella había puesto. No había ninguna válida para él que pudiera
darle en aquel momento. Ninguna.
Abrió la
canilla del agua hasta templarla y cuando estuvo perfecta, se acercó a ella, rodeándola
por la espalda, pegando su cuerpo al de ella para luego, dejar que su nariz
inspirase el exquisito aroma del cuerpo de su novia. Adoraba la colonia de jazmín
que ella usaba. Lo volvía loco. Así, fue dejándole pequeñas marcas de sus besos
en el hombro mientras sus manos iban desabotonando la camisa de ella hasta que
quedaron sus pechos tan sólo cubiertos por el encaje del sujetador. Pero era
incómodo, no podía palparlos de la manera que quería con él en medio, así que
simplemente, lo quitó y se hizo paso para tocarlos directamente. La helazón de
su piel hizo que un escalofrío la recorriera a ella y la piel se le erizara. Aquella
zona era tan sensible y ella estaba tan tibia que el contacto fue demasiado
brusco. Y entre un suspiro sonoro, un gemido sobresalió ante la suavidad con la
que él iba tocando sus pechos y haciéndola entrar en calor más rápidamente.
Y ya teniéndola
así, se metieron bajo la ducha y el agua comenzó a templar mucho más sus cuerpos.
Su temperatura iba en aumento y no era precisamente por el agua. 
Darren bajó su
mano recorriendo su vientre hasta meterse entre las medias largas y la falda de
ella, haciendo que abriera sus piernas mientras iba encontrando aquel punto que
haría que viera el cielo y las estrellas sin salir de su propia casa. Ella, tímida
pero disfrutando de sus caricias, mordió su labio y con delicadeza, apartó su
mano para voltear y besarlo. No era justo ¡él aún estaba con su ropa! Mojado,
pero con ropa puesta todavía, así que ella se encargaría de que eso no pasara. 
Le quitó la
camisa y recorrió con sus dedos y sus labios su pecho hasta llegar a la cintura
y encontrarse con el cinto y el pantalón que pronto le estorbaron. Lo había
mirado como pidiéndole permiso antes de bajarlos y dejarlo tan sólo en ropa
interior. Y así, por sobre la ropa, lamió su entrepierna, comprobando lo
excitado que estaba él, tanto como ella ¿Era bueno prolongar el juego previo
cuando ambos lo ansiaban tanto? Lo dudó y pensó en quitar su ropa interior y
seguir con sus masajes. Escuchó un gemido de parte de él y se sintió contenta
de ser ella la que estuviera dándole placer, más, pasado apenas unos minutos, él
colocó su mano en su cabeza y con una seña la misma, hizo que se pusiera de pie
y volvieran a besarse mientras que sus manos juguetonas bajaban las medias y
la ropa interior para pasar a lo que ambos deseaban. 
Enlazó sus
piernas a su cintura y en ese momento, ambos cuerpos se fundieron
completamente. Sofocaron sus gemidos entre besos, entre caricias. Sus miradas
se encontraron mientras seguían en aquel vaivén de placer, tan puro, tan dulce,
tan enloquecedoramente placentero.
Ella lo abrazó
con más fuerza cuando él iba subiendo el ritmo, cuando sus caricias parecían hechas
puramente de fuego, de llamas, de placer, de una locura incandescente. Así hasta
que el clímax llegó y los terminó separando bajo el agua tibia. 
Pero no iba a
dejarla a ella con ganas tampoco. La bajó de su cintura y la puso contra la
pared, haciendo que levantara un poco sus caderas para poder llegar mejor a
ella. El frío del cerámico contra las llamas que ardían en ellas fue el
equilibrio perfecto para aquel momento en que volvió a fundirse en él. Y un
grito fue silenciado en su boca cuando los labios de Darren su posaron encima
de los suyos tan posesivamente que sentía que perdía toda noción de razón y
realidad en ellos.
Él la abrazó
por la espalda, aun con sus respiraciones agitadas, besándola en el cuello para
luego, colocarle el tapón a la bañera y llenarla. Un par de copas de vino y
ahora, podrían tomar un baño tranquilo.

Y bueno, aquí mi versión de erotismo. No sé, si puede llamarse erotismo, pero un intento de ello quiere ser. Espero, les haya gustado y se animen a participar.
¡Se cuidan!
Bye!

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2 Comments

  1. Kath Hartfiel 22 abril, 2016 at 2:55 pm

    ¡Me ha encantado! Ha sido tierno, dulce y había una mezcla de dulzura con verguenza.
    Me encanta que hayas sido la primera en participar.
    Un placer leerte como siempre.
    Saludos <3

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 23 abril, 2016 at 2:31 am

      ¡Gracias! Me alegra que te haya gustado. Me costó un poco escribirlo porque no suelo recurrir mucho a estas escenas, pero fue interesante <3 Esperaré ansiosa el próximo reto 😀

      ¡Cuidate!

      Bye!

      Reply

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