¡Hola, hola, mis queridos soñadores! ¿Cómo están? Espero que de las mil maravillas.Vengo con el tiempo justo y la soga al cuello, que iba a escribir esto anoche y me deprimí y ya con el bajón, no hice absolutamente nada hasta ahora. Y me quedan menos de tres horas para postear esto a tiempo, así que imagínense. Por suerte, la idea más o menos la venía trabajando… escribirla es otro tema. Y para variar, que estos dos primeros días vengo bastante variada en géneros, hoy va con un poco de romance, quizá no como tal, pero algo habrá.

Además he querido retomar un poco los jueves de relato, así que he juntado ambos retos en esta ocasión. En la semana, toca hablar de esperas, tema que Molí nos propone.

Los invito a leer a los compañeros aquí también.

Espero, lo disfruten.

Día tres: cebo
Cebo
No podía mandarle más indirectas entre coqueteos y algún sutil roce. Ella lo deseaba y no sabía hasta qué punto Víctor lo hacía. Esperó bastante antes de ser ella quien iniciara el jugueteo, casi un mes antes de que se diera cuenta de que, si lo esperaba a él, probablemente, muriera sola. Era un tipo excelente, pero tenía poca iniciativa, vaya a ser porque trabajaban juntos o porque realmente era así.

Por suerte, para Leticia no era un problema ser ella la que tomara las riendas de la situación y en cada oportunidad que tenían juntos, ella aprovechaba para plantar un nuevo cebo, esperando una reacción favorable. Y además de algunos sonrojos y algún que otro coqueteo de él, pocas veces obtenía algo, quizás, alguna salida luego de volver a su vuelo. Y en el avión… bueno, ahí no tenía muchas posibilidades de actuar siendo que sus trabajos eran tan diferentes. Así que le quedaban sólo sus avances en tierra.

Y la mujer no era nada tímida para ello y si podía ganar unos puntos con algún que otro método poco convencional, no dudaría en hacerlo.

Ese día tenían un vuelo juntos y antes de ingresar en el avión, se lo encontró en los pasillos de las oficinas. No había nadie cerca, más que ellos dos. La sonrisa lívida que se formó en sus labios fue acompañada de un grácil movimiento de su mano levantando ligeramente su falda para mostrarle la liga de su pierna derecha. Se acomodó el uniforme y siguió como si nada, pasando a su lado y apoyándose por unos segundos sobre su brazo:

—Tengo libre esta noche —le dijo antes de seguir su camino.

Víctor volteó y se quedó un rato viendo a la mujer reunirse con otras azafatas, recordando que él tenía, salió sin tener muchas palabras qué decir. Al menos, ninguna que pudiera pronunciar en ese momento, más, sacó su celular y buscó el contacto de ella:

«¿A qué hora paso por ti?»

Leticia al ver el mensaje, sonrió. No sólo había plantado el cebo, sino que su espera al fin le había dado resultado y él, acababa de picar.



DescerebradoIndiceCongelar

¿Te gustó la entrada?

Haz clic en los corazones ¡y vota!

Votos / 5. Votos:

18 Comments

  1. Campirela_ 4 octubre, 2019 at 6:32 am

    Que bien lo supo hacer ..una sonrisa y un contoneo es lo justo para despertar del letargo a cualquier caballero ..y ella supo esperar el momento y sembrar el camino ..muy bien Roxana sutiliza y elegancia a la hora de ligar es muy importante jajja. Besos reina .

    Reply
    1. Roxanabr 7 octubre, 2019 at 7:50 pm

      Un poco de elegancia, paciencia, por sobre todo paciencia que sino, se iba temprano y buscaba alguien más avíspado jajajaja
      ¡Un abrazo!

      Reply
  2. Mag 4 octubre, 2019 at 7:20 am

    Sutileza e inteligencia… y todo se da. Para que un pez pique no solo las aguas han de estar a temperatura correcta y el viento en calma, sino que hay que poner un buen cebo y ser un pescador paciente 🙂
    Un beso 🙂

    Reply
    1. Mar 4 octubre, 2019 at 5:32 pm

      Le dio resultado el cebo en esta ocasión. Esperar e insistir, con sutileza, eso si.
      Bien por ella 🙂
      Bss.

      Reply
      1. Roxanabr 7 octubre, 2019 at 7:51 pm

        Me alegra que lo disfrutaras.
        ¡Un abrazo!

        Reply
    2. Roxanabr 7 octubre, 2019 at 7:50 pm

      Mejor descripto imposible, si no hay esa paciencia y templanza del pescador, no va a picar el cebo.
      ¡Un abrazo!

      Reply
  3. El Demiurgo de Hurlingham 4 octubre, 2019 at 10:33 pm

    Una azafata seductora, que consiguió su objetivo. O está a punto de hacerlo.
    Bien contado.
    Besos.

    Reply
    1. Roxanabr 7 octubre, 2019 at 7:52 pm

      No dudo que lo haya conseguido 😉
      ¡Un besito!

      Reply
  4. Max Estrella 5 octubre, 2019 at 3:48 am

    Pues al fin picó el cebo, pero tiene que dar pereza tanta espera, ¿no? jajaja…
    Un buen relato.
    Besos

    Reply
  5. Mónica Frau 5 octubre, 2019 at 12:21 pm

    Mordió el anzuelo…ahora…a esperar!
    =)
    Buen texto. Un abrazo

    Reply
  6. Ame 6 octubre, 2019 at 12:59 am

    Bueno, hay hombres despistados, pero los hay que juegan en ligas mayores, afortunadamente, Víctor, parece que se lo ha sacudido [el despiste]
    Beso

    Reply
  7. Myriam 6 octubre, 2019 at 10:35 am

    Mordió el anzuelo, habría luego que evaluar si la pesca ha sido buena y ha valido la pena.

    Besos, Mar

    Reply
  8. Citu 6 octubre, 2019 at 10:15 pm

    Uy muy buen relato, adoro cuando haces relatos de terror y misterio

    Reply
    1. Roxanabr 7 octubre, 2019 at 7:58 pm

      Gracias<3
      ¡Besos!

      Reply
  9. María Dorada 7 octubre, 2019 at 8:27 am

    Así que él al final picó… qué bueno… que valió la pena espera…

    Muy bueno tu relato juevero.

    Besos.

    Reply
    1. Roxanabr 7 octubre, 2019 at 7:57 pm

      Muchas gracias, me alegra que lo disfrutaras <3
      ¡Un abrazo!

      Reply
  10. Yessy 7 octubre, 2019 at 6:08 pm

    Me ha encantado, es muy descriptivo, genera intriga y tensión.
    Aahh y ese suspenso, que se traerá entre manos esta mujer?
    Abrazo!

    Reply
    1. Roxanabr 7 octubre, 2019 at 7:53 pm

      Seguro algo que sacara de quicio al piloto, en el buen sentido 😉
      ¡Un abrazo!

      Reply

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *