Lo que callas nos separa

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Hoy mientras estaba en la feria, me surgió la idea para terminar de armar un fragmento que tenía dándome vueltas en la cabeza desde hacía tiempo. ¡Y al fin logré hallar por donde encararlo! Y como casualmente, lo hice sin diálogos, vengo con el reto nuevamente 😀 ¡Ya me falta menos para terminarlo. Para los curiosos, pueden verlo completo por aquí.

Acción en diálogo indirecto
Es una trama de acción con muchos personajes que interactúan y se comunican, pero no se ponen los diálogos, solo se relatan. Ejemplo:
 En vez de: 

—Me debes dinero —dijo a través del teléfono.
—Vete al demonio  —le contesté.


Debe ser: “Llamó para decirme que le debía dinero y yo lo mandé al demonio”

 Exclamation  Lograrás ampliar tu vocabulario buscando sinónimos. 
 Exclamation  Aprenderás a simplificar los diálogos y la información que brindas. 
 Exclamation  Le das mayor protagonismo a la descripción de la acción.
Lo que callas nos
separa
                Él
nunca había pensado que iba a obtener un sí de ella. Ella había tomado la
iniciativa y le había salido bastante bien. Era una muchacha bonita y una
doctora, alguien conocido que tratara sus heridas cuando hiciera falta y él
sabía que le hacía falta. Había pasado tanto tiempo en ello que ya hasta se
había acostumbrado a que las cicatrices fueran una parte de su profesión: eran
sus medallas al mérito.
                Se
vistió y se perfumó antes dirigirse al restaurant donde se encontrarían. Había querido
ser caballero y pasar a buscarla, pero no era ese tipo de mujeres. Le gustó
eso, así que simplemente, había acabado por asistir al restaurant. Para su
fortuna, ella había llegado antes y para mejorar la situación, le había echado
en cara que se había demorado. Pero lo bueno se hace esperar y eso, Morgan
siempre lo repetía.

             Se divertían juntos y hasta podían decir que el cariño iba creciendo entre ambos, afianzando lazos entre los dos.

                Las
cosas salieron bien y se terminó desencadenando en varias citas durante medio año. El arrebato
del cuerpo a cuerpo se dio paso en la última cita que tuvieron en casa de Heather,
listos para hacer que la cama temblase durante toda la noche. 
El sonido de
sus respiraciones agitadas era lo único que se escuchaba en la habitación y el
sonido de la ropa que iba dejando los cuerpos tibios para caer al suelo. Así hasta
que Heather vio la prótesis en la pierna de Morgan: nunca la había visto. Las veces
que había llegado a urgencias había sido por alguna herida en su torso o
brazos, razón por la cual, jamás había tenido idea de que tuviese una prótesis
por pierna. Y eso la detuvo. Y detuvo a Morgan también. Muchas preguntas
formularon en su cabeza ¿Cómo le había pasado eso? ¿Por qué no se lo había
dicho antes? Entre otras tantas que fueron cortando el momento. 
Morgan no
respondió a ninguna. Intentó que ella ignorara el hecho y volvieran a lo suyo
pero volvió a preguntar, haciendo que se levantase de la cama y se pusiera de
nuevo su camisa. Esto molestó a su acompañante, acabando en una pelea que hizo
que terminasen durmiendo cada uno por su cuenta.
El incidente
se repitió dos veces más, en lo que él sugirió que era mejor no seguir con ello
y dejar de verse. ¿Para qué seguir de esa manera? Él no iba a hablar y ella no
iba a dejar de insistir, así que era más fácil cortar por lo sano y para él,
era mucho más fácil olvidar todo eso. 
Pero para
Heather no. Tampoco, soportaba el hecho de que la dejara simplemente por eso. No
lo aceptaba.
Esperó un tiempo e intentó asimilarlo. Pensar que lo mejor era dejar la curiosidad si él
le gustaba de verdad. Pero las peleas eran constantes, los reclamos de ellas
también y la relación sacaba chispas. No importase por donde lo viera. Ella intentaba
cambiarlo y se daba cuenta de que no iba a poder hacerlo por lo que, contra sus
deseos, en aquella segunda oportunidad que se habían dado los dos, habían hecho
el adiós final. Ni ella cambiaría ni él cambiaría por ella. La relación iba a
ser forzada después de todo y aunque hubiera cierta química entre ellos, no
alcanzaba para aguantar todo lo que debía aguantar.
Morgan la
sacaba de quicio y ella lo sacaba de quicio a él.
Pasó mucho tiempo
antes de que volviese a verla en el hospital, ya sin sus sentimientos por ella, simplemente, como su ex o una doctora. Más, después de mucho tiempo de
soltería, llegó a poner los ojos en una doctora extranjera. Y las cosas,
resultarían diferente que con Heather. Morgan lo sabía: era ella a quién
buscaba.

¡Y hasta aquí llega el cuento! Hacía tiempo que quería plasmar un poco la relación que habían tenido Heather y Morgan y hasta ahora que tuve cómo hilvanarlo todo. Todo esto sucede antes de que conozca a Kysa —termina cuando la conoce por si no quedó claro (?)—.

Más adelante, traere algún otro más de ellos. ¡Se cuidan! Pasan una linda noche y un bonito día <3

Bye! 

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2 Comments

  1. Kath Hartfiel 10 abril, 2016 at 12:11 pm

    No me gusta Heather (mohín de niña malcriada) yo quiero a Kysa (sigo con el mohín). ¡Qué bonito!
    Ya sabía yo que era con Morgan, pero esperaba que fuera la cita con Kysa, pero bueno… muy tierno. Me ha gustado, aunque tenga atravesada a Heather.
    ¡Muy bonito! Sniff sniff
    cuidate

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 11 abril, 2016 at 5:41 am

      Kysa me encanta, aunque Heather tiene su encanto también, no estaba hecha para Morgan, son esas cosas de la vida. Pero como tenían historia juntos, había que mostrarlos (?)

      Me alegra que te haya gustado. La de Kysa la tengo escrita, así que ya la publicaré 😀

      Bye!

      Reply

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