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¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy, pero muy bien. Yo llegué a mi casa empapada que me agarró la tormenta antes de que llegara a la parada. Tuve un día bastante agitadito pero tenía más o menos la idea para participar de la convocatoria de este jueves. A decir verdad, quería hacer algo divertido y la idea de estar en el velorio propio me gustaba mucho, pero durante todo el día, tuve otra idea dándome vueltas la cabeza, así que hay que hacer caso a las ideas cuando surgen, aunque admito, es más triste que la anterior.

Pueden ver la convocatoria aquí, en el blog de Pikxi y pueden ver a aquí a todos los participantes.
El otro lado
Doña Lola ya estaba en los últimos momentos de su vida. Su enfermedad o quizás, un golpe de realidad, la hacía ver la habitación llena a pesar de que no lo estaba. Dicen que quienes están más cerca de morir pueden ver a los que ya se han ido, quizás, no fuera locura y realmente, se estuvieran reuniendo a recibirla. Aunque eso le daba más de un susto a su familia.

Si llegaba su nieta a sentarse a su lado, probablemente de un grito se levantara porque estaba el abuelo Pepe ahí, tomando mate. Y seguramente, tras haberle gritado a la nieta por mal educada, le dijera con esa sonrisa añeja, cubierta por la boca del respirador que fuera a sacar la tortilla del horno, bien calentita para que ella se tomara un café.

Lo cierto es que las reuniones familiares eran enormes entre vivos y muertos en esa pequeña habitación, aunque sólo ella los viera. Se levantaba con ayuda y la esperaban al lado de la cama con el andador para que fuera al baño.

—Ya vuelvo, no se vayan que la novela empieza en un ratito— y la costumbre de ver la novela de las siete no cambiaba en lo absoluto. Justo repetían su novela favorita y aunque ya la había visto diez veces, sus manos casi en los huesos y venosas se movían emocionadas cuando salían los personajes —ese que está ahí es un bastardito. Yo te digo, míralo, míralo— y se reía y volvía a retar a la nieta por descuidar a los invitados y la mandaba a comprar una gaseosa, la más fresca que tuviera para congraciar a sus visitas.

Pero dura era la viejita que a sus 89 años se negaba a darse por vencida, y a pesar de que pasó por varias internaciones graves, que los médicos decían siempre ‘esperamos el milagro’, el milagro sucedía porque su voluntad para vivir era más fuerte que la muerte.

Duró un año y quizás, hubiese seguido mucho más tiempo. Su hijo, cayó enfermo en la última internación, murió a la semana por mala praxis: lo diagnosticaron mal y cuando se dieron cuenta, ya nada había qué hacer porque la enfermedad estaba avanzada y el tratamiento no daba resultados. Murió a las dos de la tarde. A las cinco, murió Doña Lola. Ella no se había enterado que había muerto porque entre la familia, se habían puesto de acuerdo para no decirle hasta que se recuperase, al menos, hasta que tuviera el alta. Pero ella lo sabía, quizás porque lo vio, porque lloró desde las dos hasta las cinco que exhaló su último sollozo.

Nos gusta pensar en la parca como un ser oscuro y huesudo que va por nosotros y nos lleva lejos. Nosotros, creemos todo lo contrario. No es la parca quien te lleva, es alguien cercano, un hijo, un esposo, un ser amado, quizás, el vecino con el que mantenías largas charlas por la medianera. Llega despacito, sonriendo, extiende la mano y dice:—Vamos, lo hiciste bien. Te mereces un descanso.

Espero lees haya gustado.

¡Se cuidan! Pasan una hermosa noche y un maravilloso día.

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43 Comments

  1. El Demiurgo de Hurlingham 16 marzo, 2017 at 12:08 pm

    Muy emotivo lo de ser buscado por alguien conocido.
    Aunque yo preferiría a una pálida y hermosa mujer.
    Un abrazo.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 18 marzo, 2017 at 3:05 am

      Creo que incluso, sería interesante el poder elegir quien nos busca al llegar ese momento.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  2. Campirela_ 16 marzo, 2017 at 12:13 pm

    Hola …Precioso que tierna y dulce historia , la abuelita como intuía la muerte de su hijo y ella quiso acompañarlo , cierto es que según dicen … cuando te llega la hora hay un ser a tu lado que te acompaña , ojala sea cierto así ese camino que tenemos que cruzar siempre será más agradable al ir acompañ[email protected]
    Un feliz día y fuerte abrazo .

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 18 marzo, 2017 at 3:06 am

      Esperemos que sí, que la partida es menos dolorosa y solitaria.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  3. vivian 16 marzo, 2017 at 1:47 pm

    Ojalá fuera así, una reunión familiar, un encuentro entre vivos y muertos y con los hábitos que logró reunirlos a todos en vida.
    Sí, me gusta pensar que más allá, también se pasará bien, o mejor, porque a veces, esto sí que es un valle de lágrimas. 😉

    besos Roxana. Lo pasé muy bien leyendote!!

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 18 marzo, 2017 at 4:05 am

      Es una extensa reunión familiar, que congeniar vivos y muertos no es fácil.

      Ojalá sea asi.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  4. María Perlada 16 marzo, 2017 at 5:03 pm

    A sus 89 años la anciana sí que se resistía a morir, y eso la mantenía en vida hasta que el cuerpo no aguantó más.

    Allá se reunión con su hijo.

    Besos.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 18 marzo, 2017 at 4:05 am

      Totalmente, a veces, la voluntad no alcanza. Pero tenía gente esperándola <3

      ¡Un abrazo!

      Reply
  5. Kaemi||★ 16 marzo, 2017 at 5:54 pm

    Es muy lindo el relato, me parece una buena forma de adentrarse en la muerte acompañado por alguien conocido c':

    Saludos~

    Reply
  6. Sakuya Aikawa 16 marzo, 2017 at 6:59 pm

    (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    Que lindo texto dios me entro hasta penita, me hace pensar en ese momento donde uno debe irse, aveces veo a los ancianos muy muy viejitos que ya tienen todo construido en la vida y pienso ¿Cómo habrán sido de jóvenes? muy buen texto!

    Ten bonito día espero puedas pasar a visitarme un abrazo!

    穛 S4Ku SEK4i®

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 18 marzo, 2017 at 4:07 am

      ¡Sí! No sólo de los abuelos sino, de las personas, cuando las ves y empiezas a hacerte tu propia historia sin haberlos conocido.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  7. Mia Lozano 16 marzo, 2017 at 8:59 pm

    Es un texto muy emotivo a su modo. Me ha encantado, la verdad.

    Un besote!

    Reply
  8. Tracy 16 marzo, 2017 at 10:17 pm

    Me gustaría que la muerte fuera como la pintas, incluso dan lugar a un relato tierno.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 18 marzo, 2017 at 4:07 am

      Ojalá haya algo de eso del otro lado, iríamos más tranquilos.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  9. Yessy kan 16 marzo, 2017 at 10:51 pm

    Encantador, tierno y muy emotivo tu relato, Roxana. Magnífica la forma que abordastes el tema.
    Que fortaleza de la señora, ya presentía también lo de su hijo, y lo espero para partir juntos. Me gustaron esas reuniones familiares.
    Bso

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 20 marzo, 2017 at 1:46 am

      ¡Gracias! Me parece que a veces uno vive de prestado por pura voluntad nada más, como que hasta los médicos se asombran de ello.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  10. pikxi 16 marzo, 2017 at 10:55 pm

    Ya me imagino a esos vivos pegándose sustos y pensando que había perdido del todo la cabeza. Yo creo que simplemente estaba esperando el momento preciso para irse.
    Muy bien encarado el tema y muchas gracias por participar.
    Un saludo.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 20 marzo, 2017 at 1:47 am

      Totalmente XD son esas cosas que te sacan a veces y no sabes por donde agarrar.

      Me alegra que te gustara.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  11. J.P. Alexander 17 marzo, 2017 at 3:22 am

    Muy buen relato me gusto mucho tienes una buena imaginación

    Reply
  12. Kath Hartfiel 17 marzo, 2017 at 10:54 am

    Que tierno! Me ha gustado mucho, y esa forma de pensar en la parca tambièn me ha encantado.
    Un besitos

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 20 marzo, 2017 at 1:48 am

      Ojalá sea así y uno pasa más confiado al otro lado.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  13. Neogéminis Mónica Frau 17 marzo, 2017 at 12:33 pm

    Me encantó esa visión tierna del final en la que, cuentas, se cree por allí. buena manera de cruzar el umbral, de la mano de un ser querido que antes partió.
    Un abrazo

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 20 marzo, 2017 at 1:50 am

      Mucho más fácil ya ir acompañado de alguien querido, que uno va con más confianza.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  14. MOLÍ DEL CANYER 17 marzo, 2017 at 1:59 pm

    Preciosa forma de vivir entre los seres queridos vivos y muertos y preciosa forma de morir acompañando a su hijo. Muy bueno, besos.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 20 marzo, 2017 at 1:51 am

      ¡Totalmente! A lo mejor, están ahí y sólo llegado el momento, los vemos a todos.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  15. Charo 17 marzo, 2017 at 6:16 pm

    Me ha parecido una historia muy tierna y muy curiosa la idea de que todos los vivos y los muertos se reunían en el cuartito de la abuela…quién sabe cómo serán los últimos instantes de la muerte? Tal vez sea verdad que alguien querido viene a buscarte…
    Me gustó mucho.
    Un beso

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 20 marzo, 2017 at 1:52 am

      Creo que eso que preguntas es precisamente lo que da tanto miedo a enfrentar la muerte. Todos sabemos que morimos, pero qué hay más allá es un total desconocimiento.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  16. Montserrat Sala 17 marzo, 2017 at 8:45 pm

    Muy bién, muy bién. Una historia con pies y cabeza. TE FELICITO. ME HA GUSTADO COMO PRESENTAS A LA PARCA.
    YO LA LLAMO LA SEÑORA DE LA GUADAÑA. UN ABRAZO

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 20 marzo, 2017 at 1:52 am

      ¡Muchísimas gracias! Me alegro que te gustara <3

      ¡Un abrazo!

      Reply
  17. Dafne Sinedie 17 marzo, 2017 at 10:01 pm

    Oh, es precioso tu relato *__* Breve, conciso, lleno de ternura y de emotividad. PERFECTO. Nunca había oído que la Parca pudiera presentarse como un ser querido, así que a mi ver, un giro muy original.
    Un besazo

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 21 marzo, 2017 at 3:30 am

      ¡Gracias! Es una idea interesante realmente que me parece que sería preciosa si fuera así <3

      ¡Un abrazo!

      Reply
  18. San 18 marzo, 2017 at 10:37 pm

    Me ha gustado mucho tu visión y tu forma de contarla, y así deberia ser nuestro último viaje, de la mano de un ser querido.
    Besos.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 21 marzo, 2017 at 3:30 am

      ¡Gracias! Sería todo mucho más agradable de esa manera.

      ¡Un abrazo!

      Reply
  19. Carmen Andújar 18 marzo, 2017 at 10:41 pm

    Me gustó, esa manera de llegar hasta nuestra última morada.
    Un abrazo

    Reply
  20. Diva de noche 19 marzo, 2017 at 8:45 pm

    Niña..me ha gustado mucho ese toque que le has dado al final….saber que alguien vendrá por ti y te dira que ya es hora de partir…de verdad, ha sido un encantador relato…besosss

    Reply
  21. M.A. Álvarez 20 marzo, 2017 at 2:53 pm

    Hola. Me ha encantado el final de este relato. Es como invitar a ver a la muerte no de una forma oscura, sino familiar. Es impactante pero a la vez piensas: Pues sí, mejor que encontrarse la calavera de la guadaña, un familiar o un amigo… Da que pensar…
    Me ha parecido un buen texto. Un abrazo 🙂

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 21 marzo, 2017 at 3:31 am

      Totalmente, que debe tener su lado bueno o al menos, que eso s lo que yo espero XD

      ¡Un abrazo!

      Reply
  22. Ame 22 marzo, 2017 at 7:12 pm

    No me es totalmente ajeno tu relato, Roxana, mi abuela duró casi cinco años en constante agonía y en su delirio siempre dijo no marcharse hasta que su esposo llegara por ella, los últimos momentos dijo, "ha llegado mi Salvador" [su esposo] y murió, no sé qué tanto fue producto de la imaginación o de la morfina, quiero pensar que no hay nada más allá, pero sí en el último momento.

    Mi beso, tu relato es excelente, me volviste a aquellos tiempos

    Reply

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