Relato juevero: En mi nube de Valencia

¡Hola, hola, mis amores! ¿Cómo están? Casi que llego sobre la hora con la entrada de este jueves, que por poco, ya creí que no iba a llegar a participar, pero en el desvelo, me he quedado escribiendo, que llegaba o llegaba +w+

Nos convoca Pepe en esta ocasión y nos invita a escribir sobre el despiste, un tema que a mí me encantó y del que no quería dejar de participar. Por supuesto, los invito a leer a los compañeros con otras historias muy interesantes.
En mi luna de Valenia

Mi madre siempre tuvo una especial preocupación por mí, por el hecho de que soy terriblemente despistada y según ella, vivo abriendo la boca y no los ojos. Una de las razones por las que empecé a valerme sola a mis quince años recién, donde ya iba y venía sin depender de que mis padres me acompañaran a algún sitio. Aun así, mi madre siempre me decía lo mismo: fíjate por donde vas y abrí bien los ojos. Deja de vivir en la luna.

Pero la luna siempre fue mi lugar favorito.

Fue mi primera semana en el colegio. Iba ya solita y sintiéndome como una adulta, tenía que ir yo a sacar turno para hacer mi carnet ¡el primero! Para poder hacer educación física. Era sencillo, tan sólo tenía que ir a la Asistencia pública al salir del colegio, lo cual, no parecía ser una tarea difícil porque entre el colegio y la Asistencia no había más que seis cuadras.

Y me perdí.

Repetí el nombre de la calle y siendo casi las 14:00 no había mucha gente en la calle como para preguntar a dónde debía dirigirme y si iba por buen camino. Hasta que pasó un transeúnte al cual logré interceptar y preguntar por el bendito edificio:

—A media cuadra. No te vas a perder.

Y como si quisiera ir en contra de aquella afirmación, me volví a perder.

Di un par de vueltas a la manzana, pasé por la calle mirando o al menos, intentando averiguar dónde acababa esa media cuadra así llegar al bendito lugar. Y no tuve suerte para ello.

Finalmente, después de una hora de andar, me di por vencida y decidía regresar a casa pensando que la Asistencia pública se me había perdido.

Al día siguiente, me organicé con unas amigas que también iban a sacar el carnet para ir directo al lugar apenas salir de clases. En ese momento, me di cuenta de que el día anterior, había pasado varias veces por el edificio y no me di cuenta. Lo más ridículo fue ver en letras grandes, casi de un metro en la pared con la leyenda: Asistencia pública. Y yo jamás lo noté.
¡Un abrazo!

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22 Comments

  1. Pepe 18 mayo, 2019 at 8:36 am

    A veces ocurre que aquello que tenemos ante nuestros ojos nos pasa desapercibido y que, cuanto más buscamos, más se oculta a nuestros ojos, aunque salte a la vista.
    Me ha gustado tu relato, Roxana.
    Gracias por sumarte a mi convocatoria literaria.
    Un fuerte abrazo.

    Reply
    1. Roxanabr 18 mayo, 2019 at 3:26 pm

      Es increíble lo desapercibido que puede pasar algo tan grande.
      Gracias por la convocatoria, me encantó participar.
      ¡Un abrazo!

      Reply
  2. Dafne 18 mayo, 2019 at 9:10 am

    ¡Hey Roxy!
    Primero, me encantó tu relato; así da gusto irse por la luna de valencia jajaja
    Segundo, felicidades por tu mudanza *__* Cómo se nota que ando de exámenes, que me acabo de enterar de que conseguiste tu dominio… Una pregunta ¿tengo que seguirte de nuevo de otra manera? Lo pregunto porque cuando en Blogger entro en “Los blogs que sigo” la última entrada que me sale es la de el 6 de mayo. Seguiré mirando, a ver… Y si no lo hablamos por email.
    Un besazo

    Reply
    1. Roxanabr 18 mayo, 2019 at 3:25 pm

      ¡Gracias! Me alegra que te haya gustado ¡Y gracias de nuevo! La verdad, es que no estuvo muy planeado, fue una cosa sorpresiva hacerlo XD pero me encanta el sitio. Y sí, debes volver a seguirme. Puedes hacerlo por medio del lector de Blogger, agregando el link de mi sitio ahí y ya te saldrán las últimas entradas o puedes suscribirte por email: o lo haces por el widget de al lado o debajo de los comentarios, encontrarás una casilla que dice que te mandaran un correo cada vez que haya una nueva entrada. Tú puedes acceder por cualquiera de esos métodos a las actualizaciones.
      ¡Un besazo!

      Reply
  3. El Demiurgo de Hurlingham 18 mayo, 2019 at 10:32 am

    Muy bien contado. No es imposible que pase algo así, es que la Luna puede ser un lugar para visitar frecuentemente.
    Besos.

    Reply
    1. Roxanabr 18 mayo, 2019 at 3:22 pm

      Pues, te cuento que no imposible que pase, porque esto me sucedió a mí XD fue una de mis primeras andanzas solita en mi adolescencia XD
      ¡Besos!

      Reply
  4. ceci 18 mayo, 2019 at 11:11 am

    Es que la “asistencia pública” no debe de tener el atractivo de la luna. A veces nuestros ojos se empeñan en no ver lo evidente, pero eso tiene solución, por ejemplo: un buen guía como en tu relato
    Muy buen aporte Roxana para este jueves de despiste persistente
    Buen finde

    Reply
    1. Roxanabr 18 mayo, 2019 at 3:21 pm

      Por supuesto que no, la Luna es cien veces más bonita, eso si XDDD lo del guía, suele solucionarlo todo. Aunque si vas con tiempo, también se puede solucionar… no sin antes perderte un par de veces xD
      ¡Un abrazo!

      Reply
  5. Ginebra 18 mayo, 2019 at 11:19 am

    A veces los mayores despistes son precisamente los que tenemos ante nuestros ojos y que, no sé cómo ni por qué, no somos capaces de verlos; sucede muchas veces 😁

    Y es que… Quién se resiste a la luna…

    Un placer leerte, Roxana.
    Abrazo grande, y feliz finde!💙

    Reply
    1. Roxanabr 18 mayo, 2019 at 3:20 pm

      Es que son aquellas cosas más obvias las que cuesta ver en ocasiones, no sé la razón realmente, pero ”se desaparecen” XDDD
      ¡Un abrazo y feliz fin de semana!

      Reply
  6. Carmen 18 mayo, 2019 at 12:20 pm

    Pues si que fue un despiste monumental, sobretodo por las letras tan grandes, es como aquello que decimos muchas veces:Si es un lobo te come.
    Bueno, son cosas de la juventud, o te arreglas de mayor o a vivir con ello.
    Un abrazo

    Reply
    1. Roxanabr 18 mayo, 2019 at 3:19 pm

      Esto me pasó realmente y me sentí un tanto estúpida cuando vi las letras enormes xDDD literal, si es un lobo, no la contaba tan pancha XD
      ¡Un abrazo!

      Reply
  7. María Dorada 18 mayo, 2019 at 1:43 pm

    A veces el despiste nos pierde, bien cierto es.

    Un placer leerte, Roxana.

    Un beso enorme.

    Reply
    1. Roxanabr 18 mayo, 2019 at 3:18 pm

      Totalmente cierto XD gracias por pasar
      ¡Un besito!

      Reply
  8. Mónica Frau 18 mayo, 2019 at 4:12 pm

    Vivir en la luna de valencia, o entre las nubes… suena bien, hasta poetico, pero mas de una vez nos causa situaciones divertidas o hasta trágicas. Mas vale ir con cuidado. Abrazos!! 🙂

    Reply
    1. Roxanabr 18 mayo, 2019 at 6:14 pm

      Ciertamente, más vale ir con los ojos bien abiertos y prestando atención, aunque a veces, cueste más de lo que se espera.
      ¡Un abrazo!

      Reply
  9. Mar 19 mayo, 2019 at 3:41 am

    Jajaja! A mi tambien me ha pasado eso de tener las cosas delante de mis narices y no verlas. Mi madre me decía: “hija, menos mal que lo que buscas no es un lobo, que de ser así ya te habría comido y tu sin enterarte”

    Bss.

    Reply
    1. Roxanabr 19 mayo, 2019 at 4:48 pm

      Ajajajaja totalmente de acuerdo. Es difícil creer que hay cosas tan obvias que están frente a nosotros y no logramos verla, es como una vista selectiva xD
      ¡Un abrazo!

      Reply
  10. Vivian 19 mayo, 2019 at 4:27 pm

    No hay más ciego, que el que no quiere ver, ni más despistado, sin duda!!! En realidad, hay muchas cosas, a las que no prestamos atención, y un día sin querer, resultan que están allí, pero no hay nada como darnos el lujo de extasiarnos con la luna de Valencia. Besotes.

    Reply
    1. Roxanabr 19 mayo, 2019 at 4:49 pm

      Tú lo has dicho, un par de vacaciones por ahí son lo mejor, lo malo es vivir de corrido en la Luna de Valenci (?)
      ¡Un besito!

      Reply
  11. Yessy 23 mayo, 2019 at 11:28 am

    Ay que bonito, muy original y lindo relato.
    Me ha recordado también una que otra perdida que me di por despiste que tuve en mis años de adolescencia. Pero como tu dices, a veces hay cosas a nuestro alrededor que no le prestamos atención por el mismo hecho que no lo necesitamos o visitamos seguido.
    Un abrazo!

    Reply
    1. Roxanabr 23 mayo, 2019 at 10:46 pm

      Gracias <3 la verdad, es que a veces, se complica, por alguna razón cósmica, prestar atención bien a las cosas. Aunque a veces me ha pasado eso, de que me he cansado de verlo y cuando lo he necesitado, no he sabido bien dónde era XD
      ¡Un abrazo!

      Reply

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