¡Hola, hola, mis queridos soñadores! ¿Cómo están? Estoy de nuevo por aquí, dando señales de vida. Apenas he escrito en la semana, así que tampoco tenía mucho qué compartir, pero con nuevo relato recién salido del horno, continuo un poco las aventuras de Mientras duerme el sol y en esta ocasión, con los padres de los muchachos: Elián y Artemisa, por supuesto, todo sucede cuando eran jóvenes y solteros aun./div>

Una hermosa contradicción.

Espero les guste.


En el momento que le cayó el agua fría encima, se levantó de un brinco, temblando con el cuerpo helado. Se abrazó a sí mismo, Elián estaba desorientado, aunque recordaba que necesitaba ponerse a resguardo: la sensación de peligro no desaparecía de su piel, de cada uno de sus músculos reavivando su instinto de supervivencia al verse encerrado en una jaula en donde apenas cabía sentado. La memoria nebulosa no lo ayudaba mucho. Tan pronto como estaba viendo el mapa esperando a Misa que llegara con el almuerzo para seguir con su viaje… hasta ahí llegaban sus recuerdos. Se sacudió el cabello, estaba mucho más inestable que antes, sentía hasta sus dientes castañear y una ventisca helada que hacía que se le pusiera la piel de gallina. Poso sus manos en los barrotes y se quemó las palmas de las manos gritando desaforadamente mientras se retorcía en el suelo: no había escape.

—No hay forma de que escapes de aquí. Sólo existe una salida y cuando pasas esa puerta, nadie regresa —le explicó un hombre que estaba en una jaula similar a la suya, mucho más sucio y famélico que él, lo que daba a pensar que llevaba tiempo ahí.
Elián lo miró con las lágrimas en los ojos aún resentido por el dolor de sus palmas, tambaleó hasta sentarse de nuevo cuidándose de volver a rozar la entrada de su prisión.

—Entonces —balbuceó haciendo una pausa antes de mover su cabeza dando un vistazo general a la habitación en la que estaban— ¿qué sucede cuando los sacan? — movió su cabeza en dirección a la puerta y la mirada de su compañero no lo hizo sentir más tranquilo en lo absoluto. Por el contrario, sintió el miedo esparcirse por su cuerpo como una gigante ola de adrenalina. Sabía que al menos, los barrotes tenían alguna clase de hechizo para reaccionar así ante el tacto, lo que les esperaba, no era nada agradable.
—No lo sé, pero no regresas. Viendo nuestro encierro, no es bueno —respondió desesperanzado.

—Vendrán por nosotros —dijo Elián convencido de que Artemisa iba a lograr hallarlo. Era una bruja, una de las mejores que él conocía por no decir que era la única que él conocía, más, eso no importaba sabiendo que no se iba a dar por vencida así nada más, él tendría fe en ella, pues, desde su lugar, no podía hacer nada más que esperar o como temía, debería mantenerse con vida todo el tiempo que hiciera falta.

—¿Qué te hace pensar eso?

—Sólo lo sé. Nos salvarán.

Las palabras de Elián no fueron si quiera un poco alentadoras para su compañero. Él no sería igual, aunque le pesara y tuviera que aguantar mucho, sabía que ella no le iba a fallar.

******

Los nervios de la mujer le impedían ejecutar el hechizo de rastreo con calma. Era la cuarta vez que lo intentaba sin llegar a concentrarse para lograr que funcionara. En el momento en que vio el mapa tirado en el suelo al lado de su auto, supo que había sucedido algo terrible. Su novio cuidaba ese pedazo de papel como su vida como para dejarlo tirado a su suerte en el estacionamiento. Según él, si lograba descifrarlo, llegaría a uno de los descubrimientos más grandes de la historia. Por eso sabía a la perfección que no habría manera en que lo abandonara.

—De esa manera, sólo desperdiciarás los ingredientes —dijo Francis, su padre, apareciendo detrás de ella haciéndola a un lado para tomar cartas en el asunto.

—Lo siento —dijo en voz baja peinándose con los dedos comenzando a caminar por la habitación— es que es Elián. No puedo estar tranquila si algo le sucede. Es un imán para el peligro.

—Sale contigo, debe serlo —agregó sin levantar la vista del bowl en donde iba preparando todos los ingredientes una vez más.

Misa sonrió de manera socarrona, cruzándose de brazos mientras apretaba sus dedos hasta dejarlos completamente rojos por la fuerza que ejercía. Su padre la veía de reojo, siguiendo sus movimientos sin perder la concentración en lo que hacía.

—¿Qué tienes de él? —Se detuvo al ver que era lo único que le faltaba. No sabía qué es lo que había estado usando Misa, pero ya no quedaba nada de ello.

—Este pañuelo —lo dijo con pesar acercándole la tela cuidadosamente doblada que guardaba en el bolsillo de su chaqueta. Se tomó unos instantes para mirarlo antes de entregárselo y que completara lo que ella no había podido lograr.

¡Un abrazo!

¿Te gustó la entrada?

Haz clic en los corazones ¡y vota!

Votos / 5. Votos:

16 Comments

  1. Campirela_ 30 septiembre, 2018 at 10:17 am

    Ay no se que ponerte que no resulte repetitivo , solo decirte que tienes en tus dedos tu futuro no lo desperdicies y sigue con estas historias que son dignas de leer. Un fuerte abrazo

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 26 octubre, 2018 at 7:44 am

      Siempre es un gusto leerte, Campi, que no eres repetitiva y por el contrario, me encanta leer tus comentarios <3 todo lo que se pueda decir para mejorar, además, siempre es bien recibido al igual que los ánimos 😉
      ¡Un abrazo!

      Reply
  2. Yessy kan 30 septiembre, 2018 at 11:26 am

    Que aterrador ese despertar de Elián, y sin poder hacer nada para liberarse.
    No le queda otra que esperar su rescate. Quizá con esa fe que le tiene a Artemisa pronto sea liberado. Además, veo que Misa ya está manos a la obra. Buen suspenso.
    Abrazo!

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 2 noviembre, 2018 at 2:13 am

      ¡Mucho! Mira que despertarte de esta manera y sin poder hacer nada sí que debe ser terrible y dar miedo, yo no sé qué haría. Gracias por pasar <3
      ¡Un abrazo!

      Reply
  3. El Demiurgo de Hurlingham 30 septiembre, 2018 at 2:23 pm

    Cuanta creatividad. No solo para escribir una saga digna de una serie. Sino además, comenzás un spin of. Magistral.
    Besos.

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 2 noviembre, 2018 at 2:13 am

      ¡Gracias! Que me voy a sonrojar así >.< me alegra que lo hayas disfrutado a ese nivel.
      ¡Muchos besos!

      Reply
  4. Sakuya Aikawa 30 septiembre, 2018 at 9:35 pm

    (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    como siempre me ha encantado, es un buen comienzo pues los elementos son interesantes, me pregunto si lograrán liberarlos finalmente y por otra parte completar el hechizo, buen final de capítulo me dejo intrigada.
    Gracias por compartirlo 😀

    Espero puedas pasarte por mi humilde espacio ♥

    穛 S4Ku SEK4i®

    Reply
    1. Roxana B Rodriguez 2 noviembre, 2018 at 2:14 am

      ¡Qué genial que te gustara! Estos personajes les tengo especial cariño, que aunque aparecen poco en la novela, serán importantes.
      ¡Un abrazo!

      Reply
    1. Roxana B Rodriguez 2 noviembre, 2018 at 2:15 am

      ¡Gracias, corazón! Estoy super atrasada con los jueves, pero ya es hora de ponerme un poquito más al día 🙂
      ¡Muchos besos!

      Reply
  5. J.P. Alexander 1 octubre, 2018 at 3:26 am

    Uy lo dejaste interesante. Esperó saber m´s. Te mando un beso

    Reply
  6. Giancarlo Sesarego 1 octubre, 2018 at 1:58 pm

    Demasiado intrigante. Ya mismo a leerme el próximo!
    ¡Un abrazo!

    Reply
  7. Sylvia 6 octubre, 2018 at 8:42 am

    Y ahora me voy a la parte II
    🙂

    Reply

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *